Integrahogar_Admin

Integrahogar_Admin


un par de años atrás
2016-10-05 15:07:41

Cuenta ‚ una antigua historia que una vez un hombre ‚ iba cargado con un gran saco de lentejas. Caminaba a paso ligero porque necesitaba estar antes del mediodia en el pueblo vecino. Tenia que vender la legumbre al mejor postor, y si se daba prisa y cerraba un buen trato, estaria de vuelta antes del anochecer. Atraveso calles y plazas, dejo atras la muralla de la ciudad y se adentro en el bosque. Anduvo durante un par de horas y llego un momento en que se sintio agotado.

Como hacia calor y todavia le quedaba un buen trecho por recorrer, decidio pararse a descansar. Se quito el abrigo, dejo el saco de lentejas en el suelo y se tumbo bajo la sombra de los arboles. Pronto lo vencio el sueno y sus ronquidos llamaron la atencion de un monito que andaba por alli, saltando de rama en rama.

El animal, fisgon por naturaleza, sintio curiosidad por ver que llevaba el hombre en el saco. Dio unos cuantos brincos y se planto a su lado, procurando no hacer ruido. Con mucho sigilo, tiro de la cuerda que lo ataba y metio la mano.

‚ Que suerte! ‚ El saco estaba llenito de lentejas! A ese mono en particular le encantaban. Cogio un buen punado y sin ni siquiera detenerse a cerrar la gran bolsa de cuero, subio al arbol para poder comerselas una a una.

‚ Estaba a punto de disfrutar ese rico manjar, cuando de repente, una lentejita se le cayo de las manos y rebotando fue a parar al suelo.

‚ Que rabia le dio! ‚ Con lo que le gustaban, no podia permitir que una se desperdiciara tontamente! Grunendo, descendio a toda velocidad del arbol para recuperarla.

Por atolondrado, el macaco se enredo las patas en una rama enroscada en espiral e inicio una caida que le parecio eterna. Intento agarrarse como pudo, pero el tortazo fue inevitable. No solo se dio un buen golpe, sino que todas las lentejas que llevaba en el puno se desparramaron por la hierba y desaparecieron de su vista.

Miro a su alrededor, pero el dueno del saco habia retomado su camino y ya no estaba.

‚ Saben lo que penso luego el monito? Que no valia la pena arriesgarse por una lenteja. Se dio cuenta de que, por culpa de esa torpeza, ahora tenia mas hambre y encima, se habia ganado un buen chichon.

Moraleja: A veces tenemos cosas seguras pero, por querer tener mas, lo arriesgamos todo y nos quedamos sin nada. Ten siempre en cuenta, como dice el famoso refran, que la avaricia rompe el saco.

Ingresa para responder